Como nos pasa a veces y a algunos, era otra época, tuvo que ser la invitación a comer en la casa de una compañera de la universidad la que me descubrió el cardo con almendras. O simplemente el cardo. Una verdura que hasta entonces había evitado en casa y ahora es de mis favoritas.

Se trata de un plato sencillo, tradicional de Navidad en Navarra y que cuando tengo poco tiempo y sobre todo, no es temporada o no lo encuentro donde vivo, consumo en conserva (creo que es la única verdura que mis papilas gustativas son capaces de tolerar así, aunque sólo de una marca… son así de sibaritas).

Ingredientes
  • cardo (si es de conserva, sáltate el punto 1 de la preparación)
  • ½ cebolla
  • 1 cucharada de aceite de coco prensado en frío (o el aceite o grasa que uses para cocinar)
  • 2 cucharadas de almendra molida
  • un puñado de almendras crudas
  • 1 cucharada de agar agar (no es imprescindible)
  • agua
  • sal marina sin refinar
Preparación
  1. Si el cardo es fresco, lo lavamos bien y lo pelamos para quitar las “hebras” más gruesas. Lo partimos en trocitos que se puedan comer fácilmente y lo echamos a una cazuela con agua hirviendo a la que ya hemos añadido sal. Ahora mismo no sé deciros cuánto tiempo lo tengo cociendo. Simplemente, a medida que voy preparando el resto del plato, voy pinchando con un cuchillo para comprobar su dureza. Cuando esté al dente (o incluso antes) podemos apagar el fuego. Tenemos que tener en cuenta que lo cocinaremos un poquito más con la salsa de almendra.
  2. Picamos muy menuda la cebolla y la rehogamos en el aceite de coco. Añadimos sal.
  3. Una vez cocinada la cebolla, incorporamos las 2 cucharadas de almendra molida y mezclamos bien. En la receta original, esto se hace con harina normal para que la salsa quede espesa.
  4. Dejamos cocinar un minuto y vamos añadiendo poco a poco el agua de cocción del cardo y el cardo. No hace falta que éste quede cubierto, pero sí con el agua suficiente para dejarlo cocer unos minutos más y quede salsa. Si no vais a usar agar agar, tened en cuenta que la salsa apenas va a espesar (por no decir que no lo hará), así que echad poca e id añadiendo si lo veis necesario.
  5. Mientras cuece, podemos ir picando encima el puñado de almendras. El cardo cocido queda bastante blandito y encontrarse los trocitos de almendra, le da un toque de sabor y textura que me gustan especialmente. A ver si os sucede lo mismo…
  6. Poco antes de concluir el plato, añadimos la cucharada de agar agar, mezclamos bien y dejamos cocer 4 o 5 minutos más. La salsa espesa más a medida que se va enfriando, hasta el punto de que si os sobra, encontrareis en un par de horas gelatina de cardo. Pero no hay problema, añadiendo un poquito de agua y removiendo cuando recalentemos, vuelve a licuarse.

Espero que os guste y como siempre, si hacéis variaciones que las compartáis 😉