Receta editada. Ver abajo “Cambios en la receta y otros comentarios”.

El descubrimiento de esta receta supuso toda una revolución para mis desayunos. La sensación de tener una rebanada sobre la que untar o colocar cosas, después de más de 1 año de dieta sin almidón estrujándome las neuronas para pensar qué desayunar cada día, fue indescriptible. El sabor casi era lo de menos, pero es que además… ¡está buenísimo!

Animaos a probarlo porque os dará mucha vidilla a los que el almidón os haga daño. Para untar salsas no es muy apropiado, ya que el resultado es más bien compacto. Queda más o menos con la consistencia del mazapán, un poco menos “mazacote”. Pero para el desayuno, para preparar canapés… resulta estupendo.

Pan de almendras sin almidón

Yo hago una hogaza y me dura de 1 semana a semana y media (sólo como yo y sólo en el desayuno 2 o 3 rebanadas). El coste de la almendra molida es bastante alto en los supermercados. Se puede encontrar en la sección de repostería y suele venir en paquetes de 150 g. Si no recuerdo mal y dependiendo de las marcas, el kilo cuesta entre 17 y 22 euros. Así que indagué un poco en internet y contacté directamente con los productores. Compro paquetes de 5 o 10 Kg (de la variedad marcona) que sumados los portes, quedan en unos 8,5 €/Kg. Supone dedicarle un poco de espacio en el frigo o en el armario, pero el ahorro es importante. Además me garantizan que puede almacenarse durante 6 meses sin merma de su calidad (a mi no me dura tanto…).

Ingredientes
  • 5 vasos de almendra marcona cruda molida
  • ½ vaso de agua
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 huevo
  • semillas de amapola, de sésamo y de lino (esto a imaginación y gustos de cada uno)
Preparación
  1. Como la preparación de la masa es muy rápida, lo primero que podemos hacer es precalentar el horno a 110º C.
  2. Mezclar en un bol los ingredientes secos: la almendra cruda molida, el bicarbonato y las semillas o especias que nos gusten.
  3. Añadir el agua y remover bien hasta obtener una pasta espesa.
  4. Añadir el huevo y el aceite de oliva. Mezclar hasta que la masa tenga una consistencia homogénea.
  5. En un molde, colocar papel de horno y extender la masa sobre él. Es bastante pegajoso y cuesta quitárselo de los dedos, así que con paciencia. Aplanar la superficie con una cuchara por ejemplo.
  6. Llevar al horno hasta que la superficie esté dura. En la receta original indica 1 hora y media. Sinceramente no os sé decir cuánto tiempo lo tengo yo. Sólo que a veces, aunque la superficie esté dura, al desmoldar, veo que está bastante húmedo en la parte inferior. Entonces le doy la vuelta con cuidado y lo vuelvo a meter unos minutos.
  7. Desmoldar y dejar enfriar.
  8. Para conservarlo, lo dejo envuelto en el propio papel de horno en el frigorífico. Si lo dejáis fuera y tardáis en comerlo unos días, especialmente en verano, veréis que se pone malo con bastante rapidez. El olor y el sabor se tornan “mohosos” y la textura cambian bastante, más húmedo, más pastoso.
Cambios en la receta y otros comentarios

Las últimas veces que he hecho pan, en vez de 5 vasos de almendra, he utilizado sólamente 4 dejando el resto de ingredientes en la misma proporción. La masa resulta especialmente pegajosa y cuesta un poco despegarla de la mano, pero el resultado es algo más esponjoso (¡y económico!).

También he cambiado la temperatura de cocción. Mi horno es uno pequeño de sobremesa y suelo ponerlo a unos 150 o 160 ºC durante 40 minutos. Pasado este tiempo, la superficie superior se ha endurecido, ha comenzado a coger color y empieza a oler a almendra en casa.
Haciéndolo así, no noto esa humedad de la que os hablaba en la receta y no hay necesidad de volver a introducirlo al horno. Lo dejo enfriar y al frigorífico.

Utilizo el típico molde para “plumcake” de 25 x 10 cm con unos 6-7 cm de profundidad (la masa llega más o menos a la mitad, puede que un poquito más).

Un día que me puse a hacerlo y no tenía huevos, lo sustituí por un par de cucharadas de tahini y también salió bien. Seguramente un plátano bien maduro previamente machacado funcione igualmente.

Gracias Cdecocina

Esta receta la descubrí en el blog Dieta Seignalet. En su receta original del pan de almendras, Cdecocina hace referencia al libro “La nutrición ortomolecular” de Cala Cervera (mi próxima lectura). ¡Mil gracias por compartirla y alegrarme los desayunos!

En la imagen, con un poco de puré de umeboshi y un chorretón de miel. Para chuparse los dedos y ¡superenergético!

Pan de almendras sin almidón, ideal para el desayuno

O con umeboshi y compota de manzana…

Pan de almendras con puré de umeboshi y compota de manzana