Fuera de Galicia esta verdura creo que apenas se come. Y es una pena, porque tiene su punto.

Después de Navidad, hace unos años, en uno de mis paseos iba fijándome en las plantas a los lados del camino y me pareció reconocerla. Una ladera estaba salpicada de ellas. Me agaché para recolectar una hoja y oler el tallo (tiene un olor característico que conozco de la huerta de mi tío).

Confirmé por si acaso vía Whatsapp con un autóctono y me volví a casa con un buen ramo. ¿Se puede pedir más que salir de paseo y a la vuelta traerte parte de las comida? Más fresco imposible.

Nabizas y grelos frescos

En Cantabria o Navarra las plantan por la raíz (el nabo). Lo que quizás no mucha gente conoce es que su parte aérea es comestible. Son las nabizas (hojas – fotos laterales) y los famosos grelos (brotes florales antes de que se abran – foto central).

Ingredientes
  • ramo de nabizas
  • sal marina
  • agua
  • panceta (opcional)
Elaboración
  1. Lavamos bien las hojas una a una. Las suelo partir 2, 3 o 4 partes según su tamaño.
  2. Ponemos una cazuela con agua y sal a hervir. Si vas a usar panceta, ponla a hervir un poco antes.
    A mí me va la marcha, así que dejo los tallos inferiores aunque sean algo gruesos. Sí pongo un poco de cuidado en cocerlos antes y dejar las partes de la hoja cuando prácticamente los anteriores están cocinados. 
  3. Una vez cocidos, escurrimos bien el agua y listos para servir. Podemos comerlos así con un chorrito de aove en crudo, hacer un refrito con ajo picado y pimentón para añadir por encima o como en este caso, con trocitos de panceta.

Receta de nabizas sin gluten

Las que sobraron, las comí al día siguiente con pescado al vapor y patata refrigerada + chorrito de aove.