Los espigos en Galicia (o al menos en nuestra casa) son los brotes que dan lugar a la flor de la berza. Venían directos desde la huerta familiar y estaban el doble de ricos, porque además no los cociné yo, que llegué a mesa puesta.

Ingredientes
- espigos
- lomo de bacalao cortado en trozos
- huevos duros
- agua y sal
- ajo, pimentón dulce y aceite de oliva virgen para el sofrito
Elaboración
- Se lavan bien los espigos y se cuecen en agua con sal. En otra cazuela cocemos algunos huevos.
- No sé cómo lo cocinaron, pero yo lo hubiera hecho así. Cuando la verdura está tierna o casi casi preparada para comer, quito casi toda el agua (dejamos un par de dedos) y ponemos sobre la verdura el bacalao para que se cocine al vapor.
- Cuando el bacalao está cocinado (se separan fácilmente como en lascas), terminamos de escurrir el agua con cuidado para no romper el bacalao y se prepara el sofrito. Yo hubiera echado aove en crudo por encima, pero la costumbre es dorar un par de dientes de ajo en un poco de aceite y cuando empiezan a dorarse apartamos la sartén del fuego y añadimos el pimentón dulce (1/2 cucharadita aprox.). Removemos un poco, y lo vertemos sobre la verdura y el bacalao. Partimos los huevos en mitades y colocamos también sobre la verdura.
Generalmente este plato se cocina también con patata (junto con la verdura), pero en esta ocasión lo comí tal cual.
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