Los espigos en Galicia (o al menos en nuestra casa) son los brotes que dan lugar a la flor de la berza. Venían directos desde la huerta familiar y estaban el doble de ricos, porque además no los cociné yo, que llegué a mesa puesta.

Espigos con bacalao y huevo duro

 

Ingredientes
  • espigos
  • lomo de bacalao cortado en trozos
  • huevos duros
  • agua y sal
  • ajo, pimentón dulce y aceite de oliva virgen para el sofrito
Elaboración
  1. Se lavan bien los espigos y se cuecen en agua con sal. En otra cazuela cocemos algunos huevos.
  2. No sé cómo lo cocinaron, pero yo lo hubiera hecho así. Cuando la verdura está tierna o casi casi preparada para comer, quito casi toda el agua (dejamos un par de dedos) y ponemos sobre la verdura el bacalao para que se cocine al vapor. 
  3. Cuando el bacalao está cocinado (se separan fácilmente como en lascas), terminamos de escurrir el agua con cuidado para no romper el bacalao y se prepara el sofrito. Yo hubiera echado aove en crudo por encima, pero la costumbre es dorar un par de dientes de ajo en un poco de aceite y cuando empiezan a dorarse apartamos la sartén del fuego y añadimos el pimentón dulce (1/2 cucharadita aprox.). Removemos un poco, y lo vertemos sobre la verdura y el bacalao. Partimos los huevos en mitades y colocamos también sobre la verdura.

Generalmente este plato se cocina también con patata (junto con la verdura), pero en esta ocasión lo comí tal cual.