Hay una versión deliciosa y muy parecida de esta bebida en forma de licuado. Ésta que os propongo, aunque resulta algo densa más densa, es mucho más interesante desde el punto de vista nutricional al contener también la fibra de los vegetales. Os lo recomiendo para tomar antes del desayuno.
Con las cantidades que os comento he obtenido 2 vasos grandes.

Ingredientes
- 1 remolacha pequeña
- 1 rama de apio
- 1/2 zanahoria
- 1/2 manzana
- 1/2 limón (opcional)
- 1 vaso de agua
Elaboración
- Lavamos bien todos los vegetales.
- Partimos en trozos, lo ponemos en el vaso de la batidora junto con el agua y trituramos. Yo utilizo una batidora de vaso a máxima potencia para que lo deje lo más homogéneo posible.
Si no os gusta el toque ácido del limón podéis echar menos o incluso obviarlo. No siempre lo añado. A veces, añado un poco de colágeno. Otras, un poquito de jengibre (una rodajita al vaso de la batidora o si no tengo fresco, la puntita o media cucharadita de jengibre en polvo).
Me lleva un buen rato tomármelo porque además lo voy «masticando» en cada trago para mezclarlo bien con la saliva. Por si también os pasa, os recomiendo coger una cuchara para revolverlo de vez en cuando porque tiende a separarse una fase más acuosa al fondo y quedar una especie de espuma por encima.
Si os gustan este tipo de preparados, ya sean batidos y sobre todo licuados, procurad que no lleven más fruta de la que os comeríais masticada (1 ración de fruta por vaso).
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