De vez en cuando (generalmente en fin de semana por cuestiones de tiempo), según los restos de comidas anteriores que hayan sobrado o si tengo capricho y sardinas o salmón marinado por ejemplo, suelo hacer para desayunar filloas o fajitas de avena. Siempre las hago a ojo. Si la masa queda espesa, añado más líquido y si pasa lo contrario, añado más avena. Os oriento con esta variación a la que añadí remolacha.

Ingredientes (para 5 – 6 filloas)
- 2 huevos
- 1 remolacha tirando a pequeña cocida (usé de las que vienen 4 o 5 al vacío)
- avena integral en copos sin gluten
- sal marina
- 1/2 vaso de leche de almendras (la mayoría de las veces utilizo agua)
- relleno al gusto
Elaboración
- En la imagen de abajo, del proceso de elaboración podéis ver las cantidades aproximadas. Puse en el recipiente para batir 2 huevos, la remolacha, una pizca de sal y equiparé el volumen de todo esto, más o menos, con los copos de avena. Trituramos todo bien.
- Las masas con avena tienden a ir cogiendo un poco de consistencia, así que como iba a quedar incómoda para trabajar, espesa de más, añadí 1/2 vaso de leche de almendras. Si tomas leche puedes añadir leche, caldo, agua… lo que más te guste o tengas a mano. Volvemos a batir.
- Utilizamos una superficie antiadherente para ir haciendo las tortitas. No hace falta apenas aceite. Suelo ayudarme de una espátula para repartir la masa por la superficie y que quede más fina. La primera es posible que no salga muy bonita, por temperatura, por cogerle el tino a la masa… Poco a poco. Cuando veas que aparecen burbujillas o la superficie está seca, le damos la vuelta. Si está bien cocinada, deberíamos hacerlo fácilmente, sin problema.
Suelo darles la vuelta con una espátula, pero en la foto estoy sosteniendo con la mano para que veáis que tiene una consistencia ya muy manipulable. - La dejamos un ratito por el otro lado y cuando esté lista, la reservamos en un plato.
- Si las comes solas, se nota el sabor de la remolacha. Cuando las rellenamos, ya no se nota tanto el sabor. En este caso, me había saltado la cena del día anterior y sobró bastante trucha con cebolla y boniato al horno. Hice un poco de mayonesa con unas gotas de tabasco, unté por dentro la filloa, puse trucha y cebolla horneadas, tiras de zanahoria cruda (sacadas en el momento con un pelapatatas) y abundante lechuga.

Hay que tener un poco de tiempo. Suelo hacer para dos y casi siempre suele sobrar alguna. Cuando van bien rellenas, con dos por persona puede que vayas más que saciada… Echadle imaginación al relleno. Siempre pienso en algún alimento proteico, 3 vegetales mínimo (es super fácil lechuga o brotes verdes, zanahoria en tiras, cebolla pochada o encurtida en vinagre un rato antes, pepino en tiras, champiñones salteados, tomate, brócoli cocido que nos haya sobrado…) y para rematar, a veces también aguacate, o mayonesa, o alguna salsa con yogur si tomamos lácteos…
Si no tuestas la masa de más (crujen que es un punto, pero adquieren rigidez) y no la haces súper súper finas, quedan flexibles y muy manipulables. Eso sí, plato y servilleta. Ya se sabe estas cosas de comer con las manos…

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