No os olvidéis de este tipo de salsas para aliñar alimentos. Dan mucha vida al plato y pueden ser nutricionalmente muy interesantes. Se hacen en un minuto y acompaña perfectamente verduras, pescados, carne… A mí me valen para todo.

Ingredientes
  • piñones si nos venimos arriba (también valen nueces, almendras, pistachos…)
  • albahaca fresca
  • perejil (opcional)
  • 1/2 – 1 diente pequeño de ajo o ajo en polvo(opcional)
  • sal marina
  • aceite de oliva extra (aove)
Elaboración
  1. Lo cierto es que no lo hago 2 veces igual. Lo que no falla es el chorretón de aove de base. Lo ponemos en el accesorio de triturar de la batidora 
  2. Añadimos alguna hierba fresca. Normalmente pongo albahaca, también suelo jugar con algo de perejil, cebollino, cilantro… Os invito a experimentar.
  3. Añadimos un puñadito generoso de frutos secos: piñones, nueces, almendras… A veces uso pistachos salados y en este caso, no añado sal o bastante menos.
    Ponemos el ajo (si no nos sienta mal) y la sal.
  4. Si la mezcla queda muy densa, a veces añado un poco de caldo, agua, kombucha…

Salsa pesto en plato

Salsa acompañando un plato de pescado y patata (almidón) cocinados al vapor,
y calabacín salteado con hierbas y especias

Os invito a que os pongáis juguetones para dar otros matices.
El ajo se puede poner cocido previamente para quitarle un poco de fuerza (así también es más tolerable con personas que tienen problemas digestivos).
Podemos jugar con especias como pimienta, cúrcuma, comino, cayena, jengibre…
Darle un toque más ácido con un poco de zumo de algún cítrico, vinagre de manzana, una ciruela de umeboshi (ojo, no eches sal que es muy salada)…
Como la receta original del pesto podemos añadir queso o en la versión sin lácteos, levadura nutricional (yo suelo poner 1 o 2 cucharadas, que le pone un punto interesante).