Cosa más tonta y lo rica que está. Da cosa hasta explicarlo, pero para que veáis que no hace falta más.

Ingredientes
  • 1 tableta de chocolate (idealmente del 85% en adelante)
  • 150 – 200 g de avellanas tostadas
Elaboración
  1. Ponemos al baño María un bol y troceamos el chocolate dentro (no hace falta esmerarse, yo simplemente separo las onzas). Intenta no comer un trozo.
  2. Cuando esté fundido, añadimos las avellanas. Intenta añadirlas todas.
  3. Mezclamos bien y repartimos después con la ayuda de una cuchara, sobre una superficie antiadherente (usé un tapete de silicona, vale también papel de horno). Intento que sean pequeñas, de unas 4-6 avellanas cada roca, para que cundan un poco más.
  4. Dejamos enfriar y solidificar. Según la temperatura de tu casa, el chocolate que se haya usado… igual es buena idea cuando estén a temperatura ambiente, meterlas un ratito en el frigo para sacarlas de la superficie de enfriado sin que se rompan (tampoco sería un drama).
  5. Metemos a un tarro y no lo pongamos muy a la vista. No os las comáis del tirón.
  6. Alguna vez que me pongo juguetona, añado un puntito de sal, canela o cayena (ojo, puede afectar en el proceso de resolidificación). Pero con sólo 2 ingredientes están muy buenas.

Proceso de elaboración de las rocas del Puy

Rocas del Puy, simple y delicioso. Chocolate y avellanas