Igual no os suena muy atractivo, pero si recuerdo el sabor, salivo. Esta receta es fruto de esos días en que tiras de lo que queda por casa. Indico los ingredientes en orden de aparición en la elaboración.

Receta de sardinas con acelga en salsa de tomate y con un toque de vinagre

Ingredientes
  • aceite de oliva virgen (aove)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1/2 boniato
  • culillo de un vaso de vinagre de sidra de manzana
  • sal marina
  • pimienta en grano (puedes usar molida)
  • laurel
  • tomate triturado
  • acelga
  • sardinas
Elaboración
  1. Doramos en una cazuela baja ligeramente el ajo laminado o picado. Añadimos después la cebolla bien picada.
  2. Mientras se va cocinando, limpiamos y pelamos la zanahoria y el boniato. Me dio por cortar en tiras la zanahoria y el boniato en dados. 
  3. Cuando la cebolla está tierna (se quiere tornar transparente), echamos un chorrito de vinagre. Aquí, al gusto. Era la primera vez que lo probaba con las acelgas y fui prudente. Revolvemos y dejamos que se evapore casi por completo. 
  4. Añadimos sal, especias y hierbas que nos gusten, y después, el tomate triturado. Podemos tapar y dejar que cueza un ratito a fuego medio / lento.
  5. Mientras, lavamos la acelga y separamos las hojas (que necesitan menos tiempo de cocción) de las pencas. Cortamos en trozos estas últimas y las incorporamos. Tapamos. Cuando estén casi cocidas del todo, añadimos las hojas cortadas en tiras o cuadros. Damos unas vueltas y tapamos de nuevo. Después de unos minutos, cuando hayan empezado a ablandarse…
  6. … colocamos encima las sardinas, tapamos y ya no lo movemos más. El pescado se cocerá con el calor de debajo de las verduras y el vapor. Son unos minutos nada más. Puedes comprobar que están hechas con la punta del cuchillo, si la carne se desprende fácilmente de la espina.

Elaboración de sardinas con acelga y boniato en salsa de tomate con un toque de vinagre

No hay excusas por el tema de olores o porque las acelgas sean sosas. Queda delicioso con el toque de vinagre y el dulzor que se encuentra de vez en cuando gracias al boniato. ¡Sugiero no olvidarse de una buena ensalada antes!

Si has llegado hasta aquí buscando recetas sin almidón, puedes hacerla obviando el boniato.