Seguramente no sea un publicación muy celebrada, pero no podéis imaginar cómo sabe, cómo huele y lo que reconforta esta sopa.

Ingredientes
  • 3 litros de agua aprox.
  • 1 cuarto trasero de pollo (también se puede usar una carcasa de pollo)
  • 1 puerro hermoso (incluyendo la parte verde ¡no se tira!)
  • 2 zanahorias
  • 150 g aprox de setas shiitake
  • sal marina
  • aceite de oliva virgen extra (aove)
Elaboración
  1. Ponemos la cazuela a fuego medio con un chorrito de aove y el pollo para que se «dore» un poquito.
  2. Vamos lavando y picando las verduras y a medida que están, las vamos añadiendo a la cazuela, removiendo de vez en cuando. El puerro y las zanahorias los corto longitudinalmente en 4 y luego lo voy picando. Las setas las corto en láminas o cubos, según me dé. A tu gusto… Salamos.
  3. Tapamos la cazuela y vamos removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
  4. Una vez las verduras pochadas, añadimos el agua y una vez rompa a hervir, dejamos a fuego medio / suave un buen rato. Mejor más suave y más tiempo.
  5. Cuando esté listo, sacamos el pollo a un plato y con dos tenedores, desmechamos la carne en trocitos muy pequeños que devolvemos de nuevo a la sopa.

Sopa sin almidón y sin gluten de pollo, puerro, shiitake y zanahoria

Se puede jugar con las especias también, pero la primera vez, si no sueles hacer sopas de este tipo, te sugiero que la pruebes tal cual. Luego sobre esta base, a divertirse añadiendo hierbas y especias. A mí a veces me gusta ponerle un punto picante con un poco de cayena o curry rojo, o darle un toque más exótico con jengibre, cúrcuma, cardamomo…

Si sueles sentirte destemplada, ya sea por Hashimoto, por bajos niveles de energía… o si estás pasando un resfriado o te recuperas de una gastroenteritis, considera muy en serio este tipo de platos. Nos ayudan a hidratar por su aporte de agua y minerales, y mientras tanto, nos ayudan a entrar en calor. Aquí en casa, a veces hasta la usan para desayunar.